Todo sobre los tipos de contabilidad

La contabilidad es uno de los aspectos más relevantes y, a la vez, complejos de una empresa. En eso hay un cierto acuerdo, pero cuando se comienza a profundizar en ella, surgen las confusiones. Una de las cuestiones más frecuentes tiene que ver con los tipos de contabilidad que procesa un negocio. Para que puedas conocerlos, en este artículo te los explicaremos. Además, daremos respuesta a una cuestión relevante: ¿cómo se aplica la contabilidad social hoy en día?

Durante los últimos años, la contabilidad ha sufrido un impulso gracias a los programas informáticos. En este sentido, con Yuki puedes agilizarla en tu negocio y sepas que es vinculable a todos los tipos de contabilidad que veremos en este artículo. 

La contabilidad general, el pilar de las finanzas

Cuando hablamos de esta disciplina en su sentido más amplio y genérico, lo más usual es que nos refiramos a la contabilidad general. Se corresponde con el balance (mensual, trimestral y anual) que una compañía realiza de compras, ventas, inversiones y gastos. Es el resultado de hacer un cálculo preciso de pérdidas y ganancias, lo que se traduce en la rentabilidad de la empresa.

Sus aplicaciones son muy variadas, y van más allá del simple conocimiento de las finanzas:

  • Cumplir con la normativa vigente en materia de contabilidad administrativa y fiscal.
  • Detectar impagos por parte de clientes e inversores y reclamarlos.
  • Conocer la rentabilidad de las inversiones internas y externas que efectúa la empresa.

Cabe destacar, por otro lado, que un informe de contabilidad general es siempre del interés de inversores y accionistas. Para apostar por el negocio, siempre lo pedirán con el fin de determinar si es una buena opción.

Contabilidad mercantil. Qué es y cómo aplicarla

La contabilidad mercantil parte de una naturaleza económico-jurídica. ¿Qué significa esto? Que va más allá de las finanzas de un negocio y refleja las obligaciones que este tiene por su propia denominación social. Está sometida a los criterios del Estado y del ordenamiento jurídico.

Como parte de sus obligaciones, las empresas deben llevar un registro de cuentas que dejen constancia de las actividades que se están efectuando. La modalidad que nos ocupa, en consecuencia, las refleja de manera cuantificada y aritmética, es decir, con cifras objetivas. Esto permite demostrar el rendimiento del negocio y las operaciones que se llevan a cabo.

Para aplicar este tipo de contabilidad, es primordial tomar como base el análisis realizado de las finanzas del negocio. Según la legislación actual, se efectúa mediante tres pasos:

  • Llevar a cabo un control detallado de las finanzas durante un periodo (anual).
  • Exponer de manera concreta y cuantificada el balance del negocio.
  • Presentar los datos obtenidos a las autoridades en materia de comercio.

Diferencias entre contabilidad interna y contabilidad externa

Esta es una de las clasificaciones más comunes dentro de este ámbito. Para ello, se diferencia en función de la localización de las finanzas. Dicho de otro modo, si tienen lugar dentro o fuera del negocio, lo que da lugar a otros subtipos de contabilidad y aplicaciones. Respecto a esto último, se pueden buscar distintos fines, como un aumento de la inversión o el ahorro en gastos.

Un análisis más detallado te ayudará a comprender la diferencia entre contabilidad interna y contabilidad externa:

La contabilidad externa registra las relaciones financieras de una empresa con el exterior. Controla los gastos e ingresos relacionados con clientes, inversores, partners, proveedores y demás entidades.

Dentro de este ámbito, se trabaja con los siguientes documentos/procesos:

  • Cuentas y asientos anuales.
  • Pérdidas y ganancias.
  • Flujos de efectivo.
  • Balances de situación.
  • Cambios en el patrimonio neto.

Respecto a la anterior, la interna parte de un punto de vista más subjetivo y enfocado al propio negocio. El propósito de la contabilidad interna es registrar los gastos e inversiones que se efectúan. Estos suelen ser inherentes, por lo general, al capital técnico, humano y organizativo.

Lo que se busca es más un control que un balance histórico. Dicho de otra manera, se trata de gestionar los pagos para optimizar las cuentas y obtener una mayor rentabilidad por los medios existentes.

Otros tipos de contabilidad

Después de haber visto los tres más relevantes, haremos referencia a otros que pueden jugar un papel clave en las empresas. Generalmente, tienen una aplicación más específica, aunque esto no significa que sean menos comunes o necesarios.

Por un lado, tenemos la contabilidad social. Esta rama, tradicionalmente, se ha considerado como no económica. Sin embargo, está relacionada con las finanzas, aunque posee una aplicación más centrada en el capital humano. Su enfoque pasa por cuantificar el efecto que tiene el proceso de producción en el interior y el exterior de la empresa.

Durante los últimos años, numerosas empresas están apostando por darle un cariz más humano a la contabilidad social. Lo toman como parte de su responsabilidad social corporativa (RSC) en materia de recursos humanos. Por ejemplo, la utilizan para medir la inversión realizada en el bienestar de su personal o en la mejora del ambiente laboral.

Por otro lado, y como su propio nombre indica, la contabilidad presupuestaria parte de los presupuestos de la compañía. Por tal razón también se la suele denominar «previsional», ya que se efectúa como paso previo a las operaciones financieras. Consiste en cuantificar el capital que se debe destinar para los objetivos que la empresa se ha marcado para un determinado periodo.

Lo más frecuente es que, cada año, las empresas se marquen una serie de previsiones. Con base en ellas se establecen distintos propósitos de crecimiento, para los que se marcan inversiones que aumenten la competitividad. Después, se calcula cuánto dinero será necesario dedicar, lo que conforma el balance de contabilidad presupuestaria.

¿Problemas para aplicar la contabilidad en tu negocio?

Como has podido ver, la clasificación de tipos de contabilidad es bastante amplia. Conocerla es fundamental para aplicarla correctamente al negocio y aprovechar todas sus posibilidades. Con Yuki puedes simplificar el registro financiero de tu negocio al unificar todos los tipos que has conocido en este artículo. Para que puedas comprobarlo, te invitamos a descubrir nuestra demo gratuita, para lo cual debes pedir una demo y un especialista te explicará el funcionamiento.

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