Todo sobre el modelo 210

Oficina Yuki

Las personas que han obtenido rendimientos económicos en España, pero no residen aquí de forma permanente, deben declarar un impuesto específico. Este es el caso del impuesto sobre la renta de los no residentes, que se liquida mediante el modelo 210. El abanico de situaciones que obliga a presentar este documento es muy amplio, por lo que lo veremos en detalle.

Por otro lado, este tributo puede ser obligatorio tanto para extranjeros como para españoles. Las razones las veremos en este artículo, en el que explicaremos cómo formalizar el procedimiento. Del mismo modo, veremos quiénes están obligados a presentarlo y responderemos a una pregunta muy frecuente: ¿se deben declarar los rendimientos por inmuebles?

Qué es el modelo 210 y para qué sirve

Es una declaración en la que notificamos los rendimientos económicos obtenidos en España, cuando este no sea nuestro país de residencia. En este sentido, tributamos como extranjeros por la actividad que nos ha generado ingresos en el territorio nacional.

Generalmente, el modelo 210 de no residentes suele ser uno de los procedimientos más complejos. El motivo no es su formato ni su tramitación, sino el hecho de que los no residentes no conocen el sistema profesional español. Por ello, es fundamental volcar todos los datos relativos a los devengos, las bases imponibles y las retenciones practicadas.

Este documento es de obligatoria presentación para todo el que no tenga la residencia fiscal en España. Es decir, que permanezca en el territorio nacional durante menos de 183 días por año natural. Más allá de esta cifra, se considera también si tiene su centro principal de actividades en este país, independientemente del tiempo que pase.

Después de haber visto qué es y su utilidad principal, entraremos en detalle. Este procedimiento sirve para notificar cualquier tipo de actividad que haya generado rendimientos económicos a una persona no residente. Es decir, para liquidar las retenciones practicadas por las siguientes operaciones:

  • Explotaciones económicas sin mediación de un establecimiento permanente.
  • Rendimientos por el trabajo (con excepción del efectuado ante la Administración pública).
  • Rendimientos obtenidos por el capital inmobiliario.
  • Ingresos obtenidos por bienes inmuebles urbanos sin naturaleza económica.
  • Pensiones o prestaciones por trabajos realizados a entidades españolas.
  • Ganancias patrimoniales de cualquier naturaleza.

Este procedimiento se puede llevar a cabo de forma telemática o presencial. De esta última forma, tienes que descargar el AEAT mod 210, rellenarlo y presentarlo en una entidad bancaria colaboradora.

Plazo para el modelo 210 de no residentes

Como se trata de un documento diverso (ya has visto para todo lo que sirve), los plazos son diferentes. En este sentido, hay que atender a la situación por la que lo estamos presentando y, posteriormente, al resultado.

En primer lugar, tenemos las rentas derivadas de la transmisión de un bien inmueble. Para este caso, se conceden tres meses a partir de la operación (del cambio de posesión). De igual modo, las rentas obtenidas por un bien inmueble de manera periódica se deben declarar al siguiente año natural.

Con el resto de las aplicaciones, los plazos cambian y son más estrictos. Lo más importante es tener en cuenta el resultado que vamos a obtener, ya que se configura del siguiente modo:

  • Si sale a pagar. Durante los primeros 20 días naturales de los meses de abril, julio, octubre y enero (15 días si deseas domiciliar la liquidación).
  • Si sale a devolver. El plazo comienza el 1 de febrero del año siguiente, y se concede un total de cuatro años para solicitar el reintegro de este impuesto.

Qué sucede si lo presentamos fuera de plazo

Es importante que prestes atención a los plazos y te informes sobre la tributación de cualquier rendimiento que has tenido en España (si no eres residente). Como no se trata de una mera declaración informativa, no solo existen sanciones, también recargos. ¿Qué quiere decir esto? Que puedes verte obligado a abonar una cuantía superior al formalizar el modelo 210 en la AEAT.

La situación es bastante diferente dependiendo de quién se da cuenta primero del incumplimiento del plazo. Si eres tú quien lo hace y presenta la declaración, aunque haya pasado la fecha límite, solo tendrás que abonar un recargo:

  • 5 %. Entre 0 y tres meses de retraso.
  • 10 %. De 3 a 6 meses después del plazo.
  • 15 %. Entre 6 y 12 meses de retraso.
  • 20 %. Más de 12 meses después del plazo.

Lo peor llega cuando es Hacienda quien advierte la finalización del plazo y emite un requerimiento. Dada esta circunstancia, podemos justificar su no presentación (si hay motivos que lo hagan) o tendremos que abonar una sanción económica:

  • Sanción leve. Incremento del 50 %.
  • Sanción grave. Incremento del 100 %.
  • Sanción muy grave. Incremento del 150 %.

Cumplimentar el modelo 210 con instrucciones

Lo primero que debes hacer es cumplimentar los datos preliminares. La declaración pueden realizarla el contribuyente o su representante. Eso sí, en caso de exceso de retención (con derecho a devolución), solo puede hacerlo la persona que ha practicado dichas retenciones impositivas.

En el caso de personas físicas, hay que consignar el nombre, los apellidos y el NIF. Las empresas deben hacer constar su denominación social completa. Hay que tener en cuenta que es posible hacerlo en nombre de otra persona de manera solidaria. En tal caso, marcaremos la casilla correspondiente.

Cuando la declaración la esté formulando el representante, habrá que expresar los datos del retenedor. Quedarán reflejados su nombre y apellidos y su NIF. En el caso de ser una empresa, también se expondrá la denominación social. Por último, habrá que rellenar con una «F» (persona física) o una «J» (persona jurídica).

Lo siguiente que debes hacer es acudir a la sección de devengo. En esta, se notificará el periodo que vas a liquidar (hay una casilla para marcar la fecha completa). Por otro lado, debe figurar el código de identificación fiscal que tengas en el país extranjero de residencia, siempre y cuando dispongas de uno.

Comunicación de la renta obtenida

En esta sección debes indicar la renta que has obtenido y su origen. Habrá que declarar la cantidad exacta que se ha recibido (o la suma de estas, si son varias). Asimismo, hay que consignar las claves del tipo de renta y de divisa.

Relativo a lo anterior, cabe destacar que Hacienda dispone de un listado con todos los códigos. En el caso de que la divisa no se encuentre detallada en este, se aplicará la clave 999 («Otras monedas»).

Después, debes dejar constancia de las bases imponibles de manera detallada. Esto significa hacerlo según su origen, es decir, el tipo de rendimiento que se ha obtenido. Debes calcular dos bases imponibles distintas, que se denominan «A» y «B» para diferenciarlas a efectos de la liquidación.

Por un lado, debes declarar el total del rendimiento obtenido en la casilla 4 y el total ingresado en la casilla 5. Los gastos inherentes al mantenimiento, personal o gestión se harán constar en las casillas 6 y 7. En último lugar, suma las cuantías de las casillas 6 y 7 para detraerlos de la 5. Esta es la base imponible A.

Por otro lado, hay que incluir las ganancias patrimoniales recibidas en la casilla 210-C. Si has transmitido un bien, debes ser muy preciso. Refleja el valor en la casilla 10 (sin impuestos), la fecha de adquisición (casilla 9) y el valor que tenía con los impuestos (casilla 11).

Para finalizar, resta la cifra detallada en la casilla 11 a la que habías consignado en la casilla 10. El resultado debe figurar en la casilla 12 y, tras aplicarle las reducciones pertinentes según su antigüedad, formaliza la casilla 13. Esta es la que se considerará como base imponible B.

Liquidación y formalización

Para liquidar el modelo 210, las instrucciones son precisas. Lo último que queda por hacer es notificar las retenciones practicadas y liquidar el resultado correspondiente. Para ello, expondremos el gravamen en la casilla 14 (que dependerá del tipo de renta). En caso de que tengamos derecho a exenciones, las comunicaremos en las casillas 15, 16 y 17.

Por otro lado, aplicaremos el tipo impositivo a las bases imponibles A y B (casilla 18, cuota íntegra) y concretaremos dos situaciones adicionales:

  • Si hemos realizado donativos, consignaremos la casilla 19.
  • Las retenciones y los pagos a cuenta deben figurar en la casilla 20.

Es importante resaltar, eso sí, qué sucede cuando el resultado es negativo. En este caso, no se expresa la cifra exacta, sino que marcaremos un 0 para indicar dicha situación. Para finalizar, el resultado de lo anterior se expondrá en la casilla 21. Luego, se restarán las deducciones correspondientes (casillas 18 y 19) a la cuota íntegra (20) y nos dará el resultado que debemos ingresar.

Si procede la devolución, marcaremos el apartado correspondiente al final de la declaración. Después, detallaremos el número de cuenta para recibir el capital que hemos pagado de más.

¿Un trámite demasiado complicado?

Como puedes ver, el modelo 210 es un procedimiento bastante complejo. Por suerte, puedes simplificar las operaciones contables de los rendimientos económicos que has obtenido con Yuki. Es un software de contabilidad adaptado a tu negocio que puedes conocer de la mano de nuestros asesores gracias a una demo gratuita. ¡Pide una demo!

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