Qué es el impuesto de sociedades y sus requisitos

Qué es el impuesto de sociedades y sus requisitos

El Impuesto de Sociedades es un tributo de naturaleza personal y carácter directo que grava la obtención de renta por parte de las sociedades residentes en territorio español. Se estructura en torno a la determinación del resultado contable de la sociedad: este es el punto de partida para poder obtener la base imponible y la cuantía que ha de pagar la organización anualmente. Para ello, es necesario aplicar el porcentaje correspondiente.

Podría decirse, muy resumidamente, que es como el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas pero, en este caso, aplicado a las personas jurídicas: sociedades, asociaciones, cooperativas… A continuación repasaremos punto por punto sus particularidades.

Principales características del Impuesto de Sociedades

Este impuesto cuenta con una serie de características que es necesario tener claras antes de poder profundizar más en él. Son las siguientes.

  • Es personal. Hace referencia a una persona determinada, en este caso, a una persona jurídica.
  • Es directo. Grava la obtención de renta por parte de la sociedad; es decir, que gracias a él se refleja la capacidad económica que tiene la misma.
  • Es periódico. Cada organización debe pagarlo de forma puntual cada cierto tiempo, siendo el periodo impositivo en este caso el año de ejercicio económico.
  • Es proporcional. Aunque existen diferentes tipos impositivos (el gravamen general es del 25 %), siempre es único e independiente de la cuantía de la renta que haya obtenido la sociedad.
  • Es general. Grava la totalidad de las rentas que obtenga la organización.

Ley del Impuesto sobre Sociedades

Se encuentra regulado por la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades y por el Real Decreto 634/2015, de 10 de julio, en el que se aprueba el Reglamento de este impuesto. Esta Ley del Impuesto sobre Sociedades establece en qué momento se paga, cómo se calcula, quiénes están obligados a presentarlo, etcétera.

¿Qué organizaciones tienen que pagar el Impuesto de Sociedades?

Están obligadas a pagar este impuesto las siguientes organizaciones:

  • Entidades con personalidad jurídica propia. Tanto las sociedades mercantiles (sociedades anónimas, sociedades de responsabilidad limitada, colectivas, etcétera) como las civiles con objeto mercantil. También es necesario incluir en este grupo a las sociedades estatales, autonómicas, provinciales y locales, así como a las cooperativas, las sociedades unipersonales, las fundaciones y los entes públicos.
  • Entidades sin personalidad jurídica propia. Las uniones temporales de empresas y los fondos de pensiones, capital-riesgo, inversión, regulación del mercado hipotecario, de garantía de inversiones, titulización y de activos bancarios.

Sin embargo, no están obligadas a pagar a causa de este impuesto las sociedades que se listan a continuación:

  • Las sociedades civiles sin personalidad jurídica.
  • Las sociedades civiles con personalidad jurídica pero sin objeto mercantil.
  • Algunos entes sin personalidad jurídica, como herencias yacentes, comunidades de bienes, etcétera.

También existe una tercera opción: entidades que, aún formando parte de aquellas que están obligadas a pagar, quedan exentas de hacerlo. Es posible dividirlas en dos grupos:

  • Determinados entes del sector público, como el Estado, las Comunidades Autónomas, las Entidades Locales, el Banco de España…
  • Entidades e instituciones sin ánimo de lucro, benéficas, asociaciones empresariales, partidos políticos y organizaciones no gubernamentales.

Periodo impositivo y devengo del Impuesto de Sociedades

El periodo impositivo coincide con el ejercicio económico de la empresa y, en ningún caso, podrá ser superior a 12 meses. Hay determinadas situaciones en las que este periodo se da por concluido aunque no haya finalizado el ejercicio económico:

  • Cuando la entidad cambie de residencia de España al extranjero.
  • Cuando la entidad transforme su forma jurídica y eso provoque la modificación del tipo de gravamen o la aplicación de un régimen tributario especial. También se da por finalizado si el cambio de forma jurídica provoca que la entidad deje de estar sujeta al Impuesto de Sociedades.
  • Cuando la entidad se extinga.

En lo que se refiere al devengo es el último día del periodo impositivo. La declaración deberá ser presentada obligatoriamente vía Internet con certificado electrónico, en los 25 días naturales siguientes a los 6 meses de la conclusión de este periodo. Esto supone que, para aquellas sociedades en las que el ejercicio económico coincida con el año natural, la presentación debe hacerse los 25 primeros días de julio.

Cómo se calcula el Impuesto de Sociedades

Para poder calcular la base imponible se debe partir del resultado contable, el resultado que se obtiene al restar a los ingresos obtenidos los gastos del ejercicio. A este se aplican, posteriormente, una serie de ajustes extracontables por la existencia de distintos criterios fiscales: gastos fiscalmente no deducibles, beneficios fiscales, diferente imputación de ingresos y gastos, etcétera.

Una vez realizados estos ajustes se obtendrá la base imponible, a la que se ha de aplicar el tipo impositivo correspondiente para obtener la cuota íntegra. Finalmente, esta cifra se reduce por las deducciones y bonificaciones aplicables, los pagos fraccionados a cuenta que haya llevado a cabo la empresa y las retenciones e ingresos a cuenta soportados. Así se logra determinar la cuota a pagar o a devolver de este impuesto.

Base imponible

Se trata del importe de la renta obtenida en el periodo impositivo, rebajada por las bases imponibles negativas obtenidas en ejercicios anteriores. Para su determinación se parte del resultado contable, que se corrige luego mediante ajustes extracontables. Estos permiten conciliar el resultado contable con lo establecido en las normas que regulan la obtención de la base imponible.

También es posible compensar la renta positiva obtenida durante el ejercicio con bases imponibles negativas de ejercicios anteriores. El límite de compensación máximo de cada ejercicio, en estos casos, es la cuantía de renta positiva del mismo.

Tipo de gravamen y cuota íntegra

El tipo de gravamen es el porcentaje que se aplica a la base imponible para obtener la cuota íntegra. Existen diferentes tipos de gravamen:

  • El tipo de gravamen general, que es del 25 %.
  • Tipos de gravamen especiales. Existen varios, pero es posible destacar dos de ellos.
    • El de las cooperativas fiscalmente protegidas (20 %)
    • El de las entidades de nueva creación en su primer y segundo periodo impositivo en que la base imponible sea positiva (15 %).

La cuota íntegra es el resultado de multiplicar el tipo de gravamen por la base imponible. Finalmente, es posible aplicar determinadas deducciones y bonificaciones a esta.

Deducciones y bonificaciones

Existen muchas y por diferentes motivos. Las que listamos a continuación son las más habituales:

  • Deducciones por doble imposición. De esta manera se soluciona el problema de la doble imposición de determinadas rentas, cuando ya han tributado en otra sociedad.
  • Bonificaciones. Destacan la de las rentas obtenidas en Ceuta y Melilla (50 %), la de los resultados obtenidos por las cooperativas que se encuentran en situación de especial protección (50 %) y la de las rentas que deriven del arrendamiento de viviendas que cumplan con unos determinados requisitos (85 %).
  • Deducciones con el objetivo de incentivar ciertas actividades. Inversiones medioambientales, creación de empleo para emprendedores, investigación y desarrollo e innovación tecnológica, gastos en actividades de formación profesional, etcétera.

Por último, se aplican las retenciones y pagos a cuenta que haya soportado la sociedad durante el periodo y se obtiene la cuota diferencial. Esta última cifra determina el pago que debe hacerse a Hacienda.

El Impuesto de Sociedades en 2022

En la Ley de Presupuestos Generales del Estado de este año se incluye una novedad fiscal relacionada con el Impuesto de Sociedades de 2022 que es importante conocer. Se trata de la tributación mínima para determinadas empresas: el artículo 30 de la Ley del Impuesto de Sociedades pasa a denominarse ahora “Cuota íntegra y cuota líquida”. La íntegra es la que resulta de aplicar a la base imponible el tipo de gravamen, y la líquida es la que se obtiene después de aplicar a la anterior las bonificaciones y deducciones pertinentes.

Además del cambio de nombre del artículo, las modificaciones más importantes relacionadas con la tributación mínima son las siguientes:

  • Se fija una tributación mínima de un 15 % de la base imponible para:
    • Las entidades con un importe neto en su cifra de negocios igual o superior a los 20 000 000 € en los 12 meses anteriores a la fecha en la que se inicia el periodo impositivo.
    • Las que tributen en el régimen de consolidación fiscal.
  • Como siempre, existen determinadas excepciones:
    • Entidades de nueva creación: tipo impositivo del 10 %.
    • Cooperativas: el 60 % de la cuota íntegra calculada conforme a su normativa.
    • Entidades de crédito y de exploración, investigación y explotación de yacimientos y almacenamientos subterráneos de hidrocarburos: tipo impositivo del 18 %.
    • Entidades de la Zona Especial Canaria: se aplica el tipo mínimo del 15 % sobre una parte de la base imponible (aquella que no tributa al 4 %).
  • Además, quedan fuera de esta tributación mínima las entidades sin fines lucrativos de la Ley 49/2002: sociedades de inversión de capital variable, fondos de inversión de carácter financiero, etcétera.

Si diriges una empresa, una asesoría contable o es autónomo, estarás interesado en obtener cuanta más información sobre el Impuesto de Sociedades y qué es. En ese sentido, Yuki dispone de un software con el que es posible automatizar una gran cantidad de tareas relacionadas con la tramitación de este impuesto. No lo dudes más y prueba ya su versión demo gratuita.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

Contáctanos para una demo

Nuestro equipo comercial te atenderá lo antes posible.